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Crisis de las residencias, crisis de la sociedad

La mitad de las personas que han muerto en Madrid, estaban en una residencia de mayores.

Uno de los indicadores para saber el nivel de bienestar de una sociedad es el trato que da a sus mayores: atención sanitaria, ayuda ante la soledad, asistencia en residencias o en domicilio, pensiones…etc.

Los avances, sobre todo en medicina, hacen que vivamos más y que la gente necesite una atención especial al llegar a una edad avanzada. Aunque para algunos esto es un problema -como para la jefa del Fondo Monetario Internacional (FMI) que señala que la gente vive demasiado-, para la sociedad, que se alargue la esperanza de vida es algo positivo, pero se necesitan medios para que las personas puedan vivir -y morir- dignamente.

Si atendemos a los datos de los países del norte de Europa, el nivel de sujeciones (gente inmovilizada en las residencias, por medios físicos o químicos) es muy bajo en Suecia y muy alto en España. Lógicamente esto corresponde a dos causas:

  1. La ratio de personal de asistencia por residente: Si la ratio es baja no se puede atender con cercanía a las personas mayores y las atan, con la excusa, de cara a sus familiares, de evitar que se caigan.
  2. La utilización de las contenciones como respuesta son propias de modelos metodológicos médico-asistenciales que ya en muchos países han sido superados y sustituidos por otros modelos centrados en los derechos, la calidad de vida y la atención personalizada a los mayores.

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«LOS AIRES QUE RESPIRAMOS» EN GETAFE

Por Jesús Pérez, concejal de Más Madrid Compromiso con Getafe

Recientemente la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha realizado unas declaraciones en torno a la contaminación del aire donde afirma que “Nadie ha muerto de esto No quiero que se genere una alarma de salud pública porque no la hay». Inmediatamente varias entidades especializadas en esta materia han criticado la temeridad de tales afirmaciones: el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) confirma la relación entre contaminación y el riesgo de mortalidad, los informes de la OMS (Organización Mundial de la Salud), que llama a la contaminación el «asesino silencioso», y es responsable de 3,8 millones de muertes al año. Por su parte, el presidente de la Sociedad Española de Neumología, Carlos Jiménez, ha subrayado que «la contaminación ambiental es un problema sanitario» que causa «10.000 muertes al año» en España. Ecologistas en Acción también ha contestado con las cifras de Madrid, donde «unas 3.000 o 4.000 personas mueren al año» por esta causa.

En el aire contaminado, las Partículas en Suspensión (PM10 y PM2,5), el dióxido de nitrógeno (NO2), el ozono troposférico (O3) y el dióxido de azufre (SO2), son sustancias tóxicas responsables de patologías respiratorias y de otros problemas graves de salud.  Los principales efectos de la contaminación atmosférica sobre la salud van desde alteraciones de la función pulmonar, problemas cardíacos y otros síntomas y molestias, hasta un aumento del número de defunciones, de ingresos hospitalarios y de visitas a urgencias, especialmente por causas respiratorias y cardiovasculares. Situaciones que afectan principalmente a los colectivos más vulnerables (infancia, mayores y mujeres embarazadas).

Nada de esto, es ajeno a nuestro municipio. En Getafe se viene respirando aire que incumple los estándares recomendados por la (OMS), los llamados «nitrogenazos». Los vehículos, los coches de combustión, son los principales generadores de este tipo de gas contaminante. En estos momentos de redacción de estas lineas con el anticiclón estancado durante días, según el Indice de Calidad del Aire (ICA), en Getafe  se ha alcanzado un nivel (naranja) poco saludable especialmente para grupos sensibles, superando por cuarto día en una semana el límite de emisión de partículas en suspensión

EVALUAR LAS MEDIDAS EMPRENDIDAS HASTA EL MOMENTO Y SUS RESULTADOS

Empezando por el cumplimiento de los compromisos adquiridos en el llamado Pacto de los Alcaldes sobre el Clima y la Energía (Pleno del mes de julio de 2016), donde con un objetivo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero del 20% para 2030, sólo se ha alcanzado una reducción del 4,7% a día de hoy. Y, lo más preocupante es que el nuevo borrador presentado del Plan de Calidad del Aire y Cambio Climático carece de objetivos cuantitativos, ni para contaminantes atmosféricos ni para emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), por lo que será difícil valorar, una vez finalizado, si las medidas incluidas han servido para la reducción de contaminantes y para mejorar de la calidad del aire.

Así mismo es necesario destacar que el municipio de Getafe es la segunda ciudad más industrializada de la Comunidad de Madrid. Pese a que la actividad industrial que en él se desarrolla es una de las que más colabora en el empeoramiento de la calidad del aire, el Plan no ofrece un diagnóstico de la situación, ni medidas destinadas a minimizar los riesgos que ello implica para la salud de las personas y para el medio ambiente.

LAS MEDIDAS NECESARIAS

  1. Cumplir con los estándares legales de reducción de emisiones para los próximos cuatro años, cuantificando, con indicadores claramente definidos, la reducción que se persigue y expresando de igual modo, cómo el ayuntamiento se propone a través de medidas llegar a esa reducción.
  2. Se debería abordar la necesaria coordinación con la firma de un convenio de colaboración con el Hospital de Getafe y el Instituto de Salud Carlos III, para la realización de un estudio epidemiólogo y su impacto en la salud de la localidad.
  3. Realizar un mapa de contaminación atmosférica para intervenir en los puntos donde los registros así lo aconsejen. Mejorar la red de medición, incorporando una estación de tráfico para poder medir óxidos de nitrógeno y partículas (NO2, PM10 y PM2’5) y otra de fondo urbano o suburbana para ozono (O3), que cumplan los criterios legales de ubicación.
  4. Aprobar un protocolo municipal frente a episodios de mala calidad del aire que incluyan paneles y medidas informativas dirigidas a la población sobre los niveles de emisiones contaminantes.
  5. Plantear objetivos de reducción de la velocidad de las carreteras circundantes a Getafe, (M50, A42, A4, M45), a 70 km/h, negociados y establecidos por la Comunidad de Madrid como medida efectiva de reducción de la carga contaminante que sufre este municipio de manera continuada.
  6. Mejoras de la conectividad con la zona metropolitana a través de la negociación con la Comunidad de Madrid de las conexiones del metro sur con el metro de Madrid y la mejora de los servicios de cercanías, para fomentar el uso del transporte público en los desplazamientos fuera del municipio.
  7. Disuadir del uso del automóvil y recuperar espacio público para facilitar otros medios de locomoción más sostenibles; ampliar aceras, eliminación de barreras arquitectónicas, peatonalización de calles, crear carriles bici que no generen conflicto entre ciclistas y peatones, protección de lugares especialmente sensibles (centros educativos, espacios para la tercera edad, centros de salud…). Ello implica un reparto modal coche-bus-bici-peatón, conectividad no motorizada entre barrios, movilidad de trabajadores y trabajadoras a polígonos y empresas del municipio, etc.
  8. Potenciar los espacios verdes y azules ya que tienen efectos beneficiosos sobre la salud de las personas, incluyendo una reducción del estrés, problemas de salud mental y una reducción en la mortalidad cardiovascular y general. Las investigaciones sobre esta cuestión, hablan de tales beneficios y de cómo, a través de una mejor planificación urbana, pueden extenderlos a una mayor población. En definitiva, hablamos de construir una ciudad más saludable, dónde la calidad del aire que respiramos es de vital importancia.