« La situación actual ha revelado las carencias de nuestro estado del bienestar, sostenido sobre el sistema sanitario y educativo» 

Hablamos con Ruth Candela, médica psiquiatra y con Rodrigo Pastorin, médico radiólogo, vecinos de Getafe, madre y padre de cuatro hijos que están escolarizados en un Colegio público del municipio. 
El problema de la pandemia ha cambiado radicalmente muchos ámbitos de nuestra vida y, por supuesto, ha trastocado el sistema educativo. ¿Cómo vivió vuestra familia el confinamiento educativo impuesto al final del curso pasado?  

El confinamiento vivido en España a finales del curso pasado supuso un auténtico desafío tanto para las familias como para las instituciones, entre ellas las educativas. La administración pública no contaba con las herramientas necesarias para sostener las necesidades pedagógicas de los estudiantes y las familias nos vimos abocadas a sacar adelante numerosas tareas que de manera habitual no recaen sobre nosotras. De la noche a la mañana tuvimos que hacer frente a todas las tareas educativas que se les iban encargando a nuestros hijos, en un principio de forma muy desorganizada y con herramientas informáticas muy limitadas.

A esta carga y responsabilidad se unían las relativas al trabajo tanto presencial como telemático que hemos tenido que realizar, al dedicarnos a una de las actividades laborales consideradas imprescindibles durante la pandemia. Esta situación, especialmente durante las primeras semanas, conllevó un importante nivel de estrés y sobrecarga familiar. Si bien, a partir de finales de abril la situación mejoró ligeramente desde el punto de vista organizativo, las carencias y falta de soporte se mantuvieron hasta el final del curso escolar. La teleducación sin las herramientas de apoyo adecuadas y la formación necesaria no ha suplido las necesidades educativas de nuestros hijos y, sin duda, ha supuesto un elemento segregador al dejar a aquellas familias sin recursos tecnológicos sin la posibilidad de acceso a la educación durante esos meses.

Para nosotros una de las perdidas más importantes ha sido el aislamiento social de los adultos, pero especialmente de los niños, ya que las relaciones sociales son fundamentales para el desarrollo de la personalidad y del bienestar en la infancia. 

Este principio de curso ha sido también atípico y a los problemas endémicos, que nos encontramos cada año, se ha sumado el generado por la presencia de la COVID-19. ¿Cómo se han visto afectados vuestros hijos? ¿Y vosotros?  

El principio del curso está siendo muy complicado para todos. A pesar de los esfuerzos ingentes que realizan, día a día, los docentes y profesionales de la educación, el caos en las instituciones se está traduciendo, evidentemente, en que se produzcan situaciones de desinformación y falta de comunicación entre profesionales y familias.  

Los profesores no han tenido información fiable sobre el inicio del curso de escolar hasta pocos días antes del comienzo, lo que ha impedido una adecuada planificación en los centros. Las estrictas medidas sanitarias necesarias para controlar la pandemia sumadas a las carencias previas de personal y espacios físicos que venía sufriendo el sistema público de educación están teniendo repercusiones negativas en la calidad de la enseñanza.  

Se ha cortado de raíz la posibilidad de colaboración entre familias y centro, se han limitado los espacios de comunicación, no se puede compartir objetos físicos (notas, cuadernos…) con los profesores. Los estudiantes se ven abocados a un distanciamiento social con imposibilidad de compartir objetos entre miembros de una misma clase, separación de los grupos en los recreos, con la limitación del espacio disponible para cada grupo para evitar la mezcla con estudiantes de otros grupos.  

El espacio del comedor también ha sufrido importantes limitaciones. No se está permitiendo que los estudiantes se levanten después de haber terminado, y deben estar sentados largos espacios de tiempo, en ocasiones alejados de sus amigos. 

La necesidad de desdoblar ciertos grupos para permitir la creación de grupos burbuja ha acrecentado de manera importante la escasez crónica del profesorado, hasta el punto de que no hay profesionales para cubrir ciertos puestos, y por supuesto una práctica imposibilidad de cubrir bajas al ser contratos mucho más precarios. Los equipos de apoyo a estudiantes con necesidades educativas especiales, ya paupérrimos, tampoco han sido reforzados.  

Por último, las extraescolares, un espacio en el que los estudiantes podían desarrollar actividades lúdicas y relacionarse con compañeros de otros niveles, no se están pudiendo realizar. 

Desde nuestro punto de vista, si la administración hubiera apuntalado con los soportes necesarios a las escuelas en una situación de emergencia sanitaria, social y educativa como la que estamos viviendo, las consecuencias no serían tan drásticas.  

La situación actual ha revelado las carencias de nuestro estado del bienestar, sostenido sobre el sistema sanitario y educativo. Y debe servir para que, como sociedad, nos planteemos poner en marcha acciones políticas, económicas y sociales que ayuden a mejorar y fortalecer estos pilares, básicos para la creación y desarrollo de una sociedad civil cohesionada. 

Es posible que en tu entorno social se hayan dado situaciones más complejas de las que has señalado en tu familia, ¿podías señalar alguna de estas situaciones que han sido especialmente dramáticas  y qué tipo de atención se les ha prestado? 

La actual crisis social ha desencadenado numerosas problemáticas sociales más allá de la propiamente sanitaria. La tensión, incertidumbre y miedo al que estamos sometidos día a día han desembocado en que muchas personas desarrollen síntomas depresivos y ansiosos. Aquellas situaciones sociales que ya eran complicadas y dramáticas como las personas diagnosticadas de algún trastorno mental, violencia de género o personas en riesgo de exclusión social, entre otros, se han visto desprovistos de la atención y soporte que necesitan con el consecuente riesgo de empeoramiento. Además, la fragilidad de nuestro sistema público de salud se ha revelado a través de la imposibilidad de la Atención Primaria de absorber toda la demanda relativa al manejo de los pacientes con COVID, quedando desentendidas muchas otras personas con distintas patologías crónicas y procesos agudos.  

¿Cómo juzgas la actuación de la Comunidad de Madrid en la responsabilidad de garantizar una vuelta segura a las aulas? 

En mi opinión, la Comunidad de Madrid ha desatendido sus funciones al no proporcionar al tejido educativo de las estructuras de soporte necesarias para afrontar esta grave situación social, sanitaria y educativa que nos aqueja. Se han priorizado criterios económicos y, como consecuencia, desatendido de forma dramática, entre otros, el sistema educativo.  

Más allá de cuestiones importantes como los protocolos para asegurar la vuelta segura a las aulas, se debía haber puesto la atención sobre aspectos igualmente relevantes como la preservación de la calidad pedagógica y la capacitación a los centros y alumnado con los recursos necesarios para poder ofrecer el acceso a la educación inclusiva en términos de equidad e igualdad para todos, poniendo un énfasis especial en aquellos colectivos vulnerables por cuestiones de etnia, discapacidad o razones sociales.  

Sin embargo, predomina la inestabilidad de los equipos docentes y muchos centros afrontaron el inicio escolar sin la plantilla y los recursos necesarios. 

¿Y la actuación del gobierno municipal y los grupos políticos de la oposición? 

La inédita situación social que afrontamos también ha puesto encima de la mesa la fragilidad de nuestras instituciones políticas. Desde mi punto de vista, la ciudadanía se merece que los distintos grupos políticos tanto en el ámbito local como autonómico o nacional revisen aquellas prácticas ancladas en el enfrentamiento para ponerse al servicio de la sociedad y poder diseñar una estrategia común que nos ayude a afrontar esta situación con el menor desgaste posible. Esto favorecería la cohesión social y sentimientos de seguridad en la ciudadanía. 

Trascurrido un mes del inicio de curso, ¿qué pedirías a la Comunidad de Madrid y al gobierno municipal para que se atiendan a las necesidades educativas de todo el alumnado, especialmente de aquellos que se han visto más afectados por esta crisis sanitaria? 

Esta crisis social que ha derivado en una importante crisis educativa que ha aumentado la brecha educativa.  

Aquellos estudiantes de familias con recursos económicos y formativos han tenido un colchón que ha podido amortiguar los efectos devastadores en el ámbito de la educación. Sin embargo, aquellos en situación de vulnerabilidad social como estudiantes con discapacidad han sido completamente olvidados por la administración.  

El Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (Informe GEM2020), un informe anual independiente, acreditado y de base empírica publicado por la UNESCO, cuyo cometido consiste en supervisar el progreso en la consecución de las metas educativas en el marco de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), establece que la pandemia ha disparado la exclusión educativa de los estudiantes vulnerables.  

La UNESCO insta a la sociedad y a los gobiernos a centrar sus esfuerzos en los alumnos y las alumnas que se han quedado atrás debido al confinamiento, y que se haga especial énfasis en su educación. Para ello es necesario dotar a los centros de los recursos necesarios con espacios adecuados, equipos suficientes, estables y formados con el personal de apoyo necesario para atender a todos aquellos estudiantes que se han quedado atrás o que están en riesgo de no ser atendidos adecuadamente.  

Las carencias que hoy observamos acrecentadas por la crisis no son sencillas de resolver debido a que descansan sobre una progresiva asfixia de los servicios educativos (y sanitarios) públicos a lo largo de los últimos años en los que se ha favorecido la derivación de fondos a las iniciativas privadas.  

La educación es una cuestión de gran trascendencia, es el futuro de nuestra sociedad, pero lamentablemente no parece ocupar un lugar prioritario en la agenda política de nuestra comunidad. La infancia ha quedado desatendida y, como sociedad, debemos preguntarnos por qué. Estamos a tiempo de poner los medios para cambiarlo. 

PERIODICO_02_GM-Mas-Madrid-Compromiso-con-Getafe

Hola 👋
Un placer conocerte.

Regístrate para recibir nuestras noticias en tu bandeja de entrada, cada quince días.

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.