El pasado 20 de mayo, organizamos un debate sobre la situación que se vive en las residencias a causa de esta pandemia del coronavirus para encontrar soluciones comunes y fortalecer nuestras actuaciones.

No tenemos datos concretos de la tragedia de la COVID-19 y la gestión de las residencias, pero estimamos que deben haber fallecido casi 6.000 personas en residencias de la Comunidad. Solo en Getafe, hace 20 días, habían muerto ya unas 200 personas en las residencias del municipio. Y la fiscalía tiene abierta 160 investigaciones por estas muertes y 93 de ellas son en Madrid.

Estos son solo algunos de los datos que han hecho sonar todas las alarmas, pero que esconde una realidad más compleja que es necesario analizar y tomar las medidas necesarias para que nada parecido vuelva a ocurrir.

En el debate participaron Emilio Delgado, diputado de Más Madrid en la Asamblea de Madrid; Eva Martínez, concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Leganés por Más Madrid Leganemos; Gabriel Ortega, concejal de Más Madrid Ganar Móstoles; y Ana González, asesora del Grupo Municipal Más Madrid Compromiso con Getafe.

Se puede ver el vídeo completo aquí:

A modo de conclusión, esbozamos la necesidad de que se pongan urgentemente en marcha planes de desescalada de las personas mayores que viven en residencias. Para su salud física y mental es necesario que se reanuden las visitas de sus familiares, la vida comunitaria y los tratamientos terapéuticos.

Tambien se hizo patente la necesidad de revisar el sistema de cuidados, implantando modelos de atención centrada en la persona. Para ello es imprescindible reforzar la atención domiciliaria, facilitando que las personas puedan vivir en sus casa con los apoyos necesarios. Una red pública de cuidados que pongan en el centro la vida y no las necesidades de las empresas que gestionan las instituciones.

Igualmente, hubo consenso en la necesidad de desarrollar cuanto antes una Ley de Residencias que eleve la ratio de profesionales que atienden a las personas y mejorar las condiciones laborales de los mismos. También una modificación en la contratación para que las residencias dejen de ser un negocio suculento para las grandes empresas y fondos de inversión.

Por último, acordamos que seguiríamos trabajando en estas cuestiones de manera coordinada para darle un seguimiento a todas las cuestiones planteadas para dar un giro completo a la situación que atraviesan las residencias.