Es urgente tener un plan de desescalada para residencias

Miguel Ángel Herreros

Seguimos haciendo planes de desescalada para poder hacer deporte, reiniciar la liga de fútbol, ir a los bares, a las playas, etc, etc.

¿Y para las personas mayores que viven en residencias? ¿Acaso no necesitan tomar el sol y el aire incluso más que el resto de personas? ¿No necesitan volver a pasear incluso más que el resto de personas ante el riesgo evidente de perder la poca movilidad que algunos, a duras penas, conservan? ¿No necesitan volver a sentir el cariño de sus familias incluso más que otras personas?

Pues parece que no. Que ellos lo que necesitan es que los “protejamos” aparcándolos, lejos de sus familias, en la cama o el sillón de una habitación. Desamparados del contacto y vigilancia de sus seres queridos y dependientes en exclusiva de los cuidados que les presten el personal de la residencia, que en algunos casos ya hemos visto como son.

Este confinamiento parece que nos ha abierto los ojos ante lo que estaba pasando en muchas residencias y nadie quería ver. Ahora la Fiscalía investiga 160 causas penales en residencias por la crisis del COVID-19 (68 en el área de Madrid, 7 de ellas en el área judicial de Getafe/Leganés).

Y mientras, cada día que pasa, cada hora, cada minuto, los mayores siguen apagándose en un sufrimiento sordo. Como ya no mueren por el virus, ya no son noticia. Luego, cuando trascienda a los medios cuantos han perdido la movilidad o la razón, volveremos a los lamentos.

Perdonar que insista, pero creo que es urgente frenar el sufrimiento al que están sometidos y preparar un plan de desescalada con garantías suficientes para familiares y residentes. ¿Si es posible hacerlo para ir a la playa, no va a ser posible hacerlo para el colectivo que más ha sufrido en esta crisis y al que se nos llena la boca de decir que tanto debemos?

Me temo que no es solo un problema político, también lo es social. De los mayores en residencias nos preocupamos, en general, una parte de los familiares que sufrimos la situación. El resto de la sociedad lo intenta ignorar cómo si no pudiera afectarles a sus mayores o a ellos mismos en un futuro, sin darse cuenta de que, cuando les toque a ellos, si no hacemos algo ahora, será demasiado tarde.

Tenemos claro que, cuando todo esto pase, tendremos que dar un giro al modelo actual de residencias, para que dejen de ser un gran negocio y los gobiernos entiendan que los servicios sociales esenciales deberán ser cien por cien públicos. Que las residencias deberían ser un sitio donde nuestros mayores vivan lo más parecido a sus casas y donde se respete su dignidad como personas, pero mientas que todo esto ocurre, no les dejemos otra vez en la cuneta.

Exijamos entre todos unos planes de desescalada para las residencias de mayores.

Miguel Ángel Herreros

1 comentario

  1. jose valentin ramirez

    Muy acertado el comentario de Miguel Angel. Bien también que en las páginas de Compromiso deis paso a comentarios de compañeros y compañeras. Salud

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × 4 =