Comunicado sobre el proyecto del CEIP El Bercial y la imposición de la compra de tablets de más de 600€

Ayer, día 3 de julio, Íñigo Errejón estuvo en Getafe reunido con Jesús Pérez, concejal del Ayuntamiento de Getafe, así como con otros miembros de Más Madrid Compromiso con Getafe, miembros de la Plataforma por la Escuela Pública de Getafe y de distintos sindicatos para abordar la problemática y trazar posibles vías de acción.

Estos días ha saltado a la prensa la noticia de que el CEIP El Bercial impone a las familias de los alumnos, que el próximo curso pasan a 1º de Primaria, la compra de una tableta Apple por un valor de 623€. Se trata de dar continuidad al “Proyecto One to One” iniciado hace tres años en Educación Infantil.

Parece que algunas familias han mostrado su malestar por la dificultad que tienen para acometer ese desembolso. Algunas de ellas han acudido a la Dirección Territorial Sur de Educación donde se les ha insinuado, como solución, el cambio de centro.

A falta de constatar otros datos y basándonos en el Proyecto de Centro que figura en la web del colegio, nos atrevemos a exponer a la consideración pública algunas de nuestras reflexiones en torno al significado de lo que está ocurriendo en este centro, que junto a otros dos en la Comunidad de Madrid, son la avanzadilla experimental de lo que se pretende extender posteriormente a otros centros educativos públicos.

  1. El derecho a la educación lleva implícita la gratuidad y exige que nadie pueda ser excluido por razones económicas. Consideramos que la Escuela Pública debe ser gratuita en todos sus ámbitos, incluyendo materiales curriculares y actividades, y tememos que el uso de tecnologías modernas se convierta en un elemento más de exclusión.
  2. Las políticas educativas de la administración han de ser claras y transparentes. No sabemos en función de qué criterios una administración pública puede convertirse en adalid de una empresa privada como Apple, para introducir criterios e intereses de mercado en el proyecto educativo de un centro público y la formación de su profesorado. Lo valoramos como un paso más en la penetración de las grandes corporaciones privadas en el sector educativo público, con el apoyo descarado de la administración educativa, vendida a los intereses privados para poner la educación al servicio de su negocio. ¿Se van a seguir los mismos pasos en la implantación del uso de las infotecnologías, que se ha seguido en el caso del llamado programa bilingüe, para generar centros de primera y de segunda también en el campo de las tecnologías?
  3. Como en el programa bilingüe, aquí también se dice que es la comunidad educativa la que decide participar en ese proyecto, contribuyendo a deteriorar la convivencia y a dividirla con la disculpa de una falsa autonomía de centro. Mientras, la administración se lava las manos y responsabiliza a la comunidad educativa de lo que pueda suceder.
  4. Las implicaciones pedagógicas son múltiples. ¿Qué criterios pedagógicos se han utilizado para poner en marcha este proyecto? Son innumerables las voces de expertos críticas  con la utilización de estas herramientas digitales en edades tan tempranas. La “pantallización” de la vida de los niños y niñas parece llevar a un empobrecimiento en la utilización del juego y la experimentación, como elementos clave en los entornos de aprendizaje de la infancia. También va acompañado de riesgos muy graves: dependencia, aislamiento, individualismo y el riesgo de explorar el mundo bajo los criterios de quien controla la pantalla (y sus app, entre otros). ¿Se tiene claro el número de horas que un niño de esta edad puede pasar ante la pantalla? ¿Qué currículo y qué metodologías se van a utilizar realmente? ¿Cómo se tratarán lo demás materiales (libros de texto, biblioteca de aula, animación a la lectura…)?
  5. Nos preocupa que una empresa privada intente someter al profesorado a un papel acrítico y obediente en la elaboración de un proyecto educativo, que es pensado y elaborado por una multinacional en la que priman los intereses comerciales, y que la administración delegue en ésta la obligación que le compete en la formación del profesorado.
  6. Consideramos que debería ser requisito previo la información a todas las familias, para que conozcan los inconvenientes que puede reportar la utilización de estos dispositivos en edades tan tempranas, el derecho a una educación gratuita de la máxima calidad, y evitar que sean manipuladas por intereses espurios.
  7. Consideramos que las tecnologías de información y la comunicación pueden ser útiles en la educación, pero creemos que su uso debe hacerse de forma equilibrada, progresiva, en la edad y el tiempo adecuados,  aconsejados por expertos independientes y acompañados por las familias y un profesorado bien formado; no al servicio de las corporaciones tecnológicas, como parece que está fomentando la actual administración.

Creemos que la educación debe estar basada de forma básica en las vivencias y en la experimentación, la cooperación, el trabajo en equipo y en la formación de un espíritu crítico. Que la prioridad es descubrir el mundo por sí mismos y no a través de la experiencia vicaria de las pantallas.